Caacupé, Segundo Día del Novenario 2025.
En la mañana de este segundo día del Novenario en honor a la Inmaculada Concepción de Caacupé, el Pbro. Dr. Nilo Zárate sdb presidió la celebración e invitó a los fieles a reflexionar sobre el lema del día: “Cómo impulsar la educación integral del pueblo paraguayo”.
Ante la presencia de numerosos peregrinos y autoridades eclesiales, el presbítero recordó la misión educadora de la Iglesia y la responsabilidad compartida entre el Estado y la familia en la formación integral de niños, adolescentes y jóvenes. “La Virgen, maestra de nuestro pueblo, nos ayuda a ser protagonistas de este impulso educativo”, afirmó.
María, maestra y guía hacia Jesús
En su reflexión inicial, el P. Zarate subrayó que la auténtica devoción mariana “no puede quedarse en discusiones superficiales”, sino que debe llevar a los cristianos a actuar como ella: atentos a las necesidades del pueblo, valientes y siempre orientados hacia Cristo.
Recordó el episodio de las bodas de Caná como símbolo de la transformación que trae Jesús y del papel de María como impulsora de ese cambio: “Ella nos dice: Hagan lo que Él les diga. Su misión es conducir siempre hacia Jesús”.
La Palabra de Dios, camino de formación
A partir de las lecturas del día, especialmente la carta a Timoteo, el celebrante explicó que la Sagrada Escritura es inspirada por Dios para ayudar a interpretar la realidad con los ojos de la fe.
“La Palabra de Dios nos invita a mirar el clamor del pueblo, especialmente de quienes buscan una mejor educación. No podemos permanecer indiferentes”, señaló.
La educación, deuda pendiente del Estado paraguayo
El sacerdote fue contundente al referirse a la crisis estructural del sistema educativo nacional, que –según lamentó– persiste desde hace décadas.
Enumeró desafíos urgentes:
Falta de infraestructura digna en escuelas y colegios.
Deficiente formación docente.
Precarización laboral de jóvenes por falta de habilidades técnicas y blandas.
Proliferación de universidades con fines estrictamente lucrativos.
Desigualdad educativa entre sectores urbanos y rurales, especialmente entre comunidades campesinas e indígenas.
Riesgo de politización de organismos educativos como el Cones y los consejos de educación.
“El Estado es el primer responsable de garantizar una educación de calidad. Ningún gobierno puede presumir de crecimiento económico si no invierte en educación”, afirmó.
La Iglesia, madre y maestra al servicio del pueblo
Recordó el compromiso histórico de la Iglesia Católica con la educación, visible en más de 230.000 centros educativos en todo el mundo, así como en la construcción de nuevas escuelas en territorios de misión.
Sin embargo, remarcó que la participación de los laicos en el ámbito público es indispensable:
“El cristiano debe involucrarse en decisiones políticas para impulsar reformas profundas y justas en el sistema educativo”.
Citando al Papa Francisco y al Papa León XIV, insistió en la importancia de la “caridad política”, entendida como servicio concreto al bien común.
El desafío de una sociedad que no excluya
En un mensaje directo, el P. Zarate cuestionó discursos que culpan a los pobres por su propia situación.
Retomó palabras del Papa León XIV: “Los pobres no son pobres porque quieren serlo. Son carne de Cristo”.
También alertó sobre la existencia de élites aisladas “en burbujas confortables, indiferentes al sufrimiento del pueblo”.
“El amor recibido de Dios debe volverse compromiso activo, especialmente con quienes carecen de oportunidades educativas”, enfatizó.
Oración por educadores, jóvenes y la misión evangelizadora
Durante la oración de los fieles, la asamblea pidió por:
Los servidores de la educación, catequistas y formadores.
Los niños y jóvenes que buscan una instrucción integral.
La comunidad cristiana, para que valore la educación como servicio al bien común.
El ministerio del P. Nilo Zárate y de toda la Iglesia.
Ofrendas y participación comunitaria
En el momento del ofertorio, un matrimonio dedicado a la educación presentó el pan y el vino, acompañados de alimentos no perecederos ofrecidos por diversas delegaciones: el Colegio Intercontinental del Este (Presidente Franco), grupos juveniles de Villarrica y el movimiento Rosa Mística de Caacupé, entre otros.
“La educación es camino de evangelización y promoción humana”
El P. Zarate cerró su homilía recordando que para la Iglesia evangelizar y educar es un binomio inseparable:
“Así como Jesús enseñaba y atendía las necesidades de su pueblo, la Iglesia quiere interesarse de las realidades de su gente, especialmente cuando se trata de educación. Que María nos ayude a superar la pobreza educativa del Paraguay”.




