En la Casa Scalabrini de Santa Rita, Alto Paraná, catequistas provenientes de diversas diócesis del Paraguay se encuentran reunidos del 20 al 22 de febrero participando de la 3ª Semana Nacional de Iniciación Cristiana, que este año tiene como lema:
“El compromiso social, fruto de la iniciación cristiana.”
El encuentro está a cargo del Pbro. Omar Osiris, de México, quien acompaña estos días de formación, reflexión y discernimiento pastoral.
Un inicio marcado por la fe
La Semana comenzó con la entronización de San Pío X, patrono de los catequistas. Cada participante realizó un momento de oración y adoración ante la reliquia del santo, confiando su misión catequética y renovando su compromiso evangelizador.
Reflexión a la luz del Magisterio
Durante estos días, los catequistas profundizan su formación a la luz de:
- El Directorio para la Catequesis
- La encíclica Dilexit nos
- La Doctrina Social de la Iglesia
- La carta pastoral de los obispos del Paraguay: Denles ustedes de comer
Las jornadas incluyen diversos momentos simbólicos y celebrativos que ayudan a interiorizar el llamado a asumir compromisos sociales concretos desde la catequesis.
Los pobres, sujetos de evangelización
Uno de los ejes centrales de la reflexión es comprender que los pobres no son objetos de beneficencia, sino sujetos de evangelización, protagonistas activos en la vida y misión de la Iglesia.
En la tarde se trabajará especialmente la carta pastoral de la Conferencia Episcopal Paraguaya “Denles ustedes de comer”, junto con la elaboración de un Plan Pastoral Anual de Compromiso Social y Comunitario, orientado a fortalecer una catequesis comprometida con la realidad social.
Las Bienaventuranzas, camino de conversión
Un momento especialmente significativo fue el recorrido por las Bienaventuranzas, desarrolladas en ocho estaciones, que tocaron profundamente los corazones de los participantes, invitándolos a vivir una fe encarnada y transformadora.
Esta 3ª Semana Nacional de Iniciación Cristiana se presenta así como un espacio privilegiado para renovar la vocación catequética y asumir con mayor claridad el compromiso social que brota del encuentro con Cristo.







