Con el impulso del Espíritu Santo y en continuidad con el camino recorrido durante el año pasado junto a referentes nacionales, obispos y vicarios pastorales, el Equipo Sinodal Nacional se reunió los días 16 y 17 de febrero en la Diócesis de Carapeguá para discernir los avances y desafíos del proceso sinodal en el Paraguay.
El equipo, presidido por Mons. Pierre Jubinville, presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya, centró su reflexión en la fase de implementación, buscando fortalecer los procesos ya iniciados en las diócesis y acompañar de manera más cercana a los equipos locales.
Durante las jornadas de trabajo se destacó la necesidad de contemplar la vida cotidiana de las comunidades con una mirada atenta y profundamente espiritual, reconociendo la riqueza de la diversidad sin que esta comprometa la unidad eclesial. En este sentido, se reafirmó que la sinodalidad no es solamente una metodología de trabajo, sino un modo de ser Iglesia, caracterizado por la escucha mutua, la corresponsabilidad y la participación real de todos los bautizados.
Uno de los ejes principales del encuentro fue la búsqueda de estrategias concretas que permitan a los equipos diocesanos desempeñar su misión como auténticos animadores de los procesos locales. Asimismo, se acordó avanzar en la elaboración de herramientas pedagógicas y comunicacionales que faciliten la implementación del camino sinodal y fortalezcan la articulación entre las distintas diócesis.
El encuentro concluyó con la definición de una hoja de ruta que prioriza el reconocimiento de los frutos ya presentes en las comunidades, promoviendo una cultura de comunión, diálogo y transparencia.
De este modo, el Equipo Sinodal Nacional renueva su compromiso de ser fermento de unidad y de animar a todo el Pueblo de Dios en Paraguay a caminar juntos con alegría y esperanza, superando miedos y abriendo espacios de encuentro fraterno, para que la Iglesia sea cada vez más un hogar para todos.





