Novenario de Caacupé 2025: Mons. Gabriel Escobar llama a promover el bien común y a asumir un compromiso activo con el país

Caacupé, viernes 28 de noviembre de 2025 — Con profunda devoción y en un marco multitudinario, inició este viernes la tradicional Novena a la Virgen de los Milagros de Caacupé. En el primer día, bajo el lema “El bien común. Denles ustedes mismos de comer” (Mt 14,16), Mons. Gabriel Narciso Escobar Ayala, Obispo del Vicariato del Chaco Paraguayo, dirigió una homilía centrada en la responsabilidad de todos los paraguayos en la construcción de una vida digna y justa para el país.

El obispo inició su mensaje expresando la alegría del pueblo creyente al reencontrarse con la Madre Santísima en su casa espiritual. Extendió un afectuoso saludo a los peregrinos de todo el país y de manera especial a los fieles del Chaco y a los paraguayos migrantes residentes en Argentina, Brasil, Estados Unidos y España.

El llamado a “promover el bien común”

Mons. Escobar explicó que el año pastoral 2026, propuesto por los Obispos del Paraguay, estará orientado a profundizar el valor del bien común, iluminado por la cita evangélica “Denles ustedes mismos de comer”.
Reflexionó sobre las lecturas del día, especialmente el relato del maná en el desierto, destacando que Dios siempre acompaña, pero invita a sus hijos a responder con libertad, responsabilidad y compromiso.

El obispo recordó que la fe auténtica no se reduce a rezar o pedir milagros, sino que exige obras concretas que dignifiquen la vida del prójimo:

“Dios hace algo, pero también nos dice: Te he hecho a ti. Colabora conmigo.”

Un análisis de la realidad nacional: logros y profundas deudas sociales

Durante su homilía, el obispo expuso con claridad las luces y sombras de la realidad nacional.
Reconoció los avances económicos del país, pero cuestionó la falta de mejoras reales para el paraguayo común, especialmente los más pobres.

Denunció situaciones que generan descontento social, como:

  • precarización laboral y bajos salarios,
  • desigualdad en el acceso a salud, educación y tierra,
  • problemas persistentes en instituciones como IPS, ESSAP y transporte público,
  • casos de mala gestión y corrupción,
  • injusticias que afectan a campesinos e indígenas,
  • entrega irregular de tierras del Estado,
  • falta de respuestas ante la desaparición de compatriotas víctimas de secuestro.

Mons. Escobar fue especialmente firme al pedir a las autoridades mayor sensibilidad y coherencia:

“Utilicemos el dinero del pueblo para el pueblo. No al aumento de impuestos y tarifas. Invirtamos prioritariamente en salud, educación, trabajo y seguridad.”

También exhortó a parlamentarios, ministros, jueces y demás autoridades a “salir a ver y sentir” las necesidades de la gente recorriendo escuelas, hospitales, instituciones públicas y comunidades.

Cristo, el verdadero Pan que alimenta el alma

El obispo recordó que, si bien las necesidades materiales son urgentes, el ser humano también necesita el alimento espiritual:

“No solo de pan vive el hombre. Si decimos que somos una nación creyente, debe notarse en nuestras acciones y en nuestro compromiso por el bien común.”

Invitó a valorar cada Eucaristía como el encuentro con Cristo, Pan de Vida, capaz de transformar los corazones y motivar obras de justicia, amor y paz.

Un llamado a la esperanza y al compromiso

Al concluir, Mons. Escobar animó a los fieles a vivir este novenario como un tiempo de renovación personal y social:

“Comprometámonos a colaborar para que el Reino de Dios se extienda. Es el Reino de la Verdad, la Justicia, la Vida, la Santidad, la Gracia, el Amor y la Paz.”

Con un emotivo “Que así sea”, el obispo abrió oficialmente la caminata espiritual hacia la gran fiesta del 8 de diciembre, invitando a todos los paraguayos a asumir su rol en la construcción de un Paraguay más justo y solidario.

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