Caacupé, 2 de diciembre de 2025 – En el marco del Novenario de la Virgen de Caacupé, el Obispo Mons. Francisco Javier Pistilli presidió la celebración del segundo día de la Novena, centrada en el tema: “Cuidar la Casa Común: Miren los lirios del campo. Denles ustedes mismos de comer.”
En una homilía profundamente marcada por el espíritu del Adviento y el Año del Bien Común, el prelado destacó que Paraguay posee una gran fuerza productiva y energética, pero enfrenta desequilibrios sociales y ecológicos que afectan especialmente a los más pobres.
“La esperanza en Cristo no defrauda”
Mons. Pistilli recordó que el Adviento es “tiempo de esperanza activa”, e invitó a los fieles a reconocer que la Casa Común —nuestra tierra, nuestro país, nuestra gente— necesita un cuidado urgente y compartido.
“El índice de pobreza demuestra que el beneficio social de nuestra producción no llega a todos”, afirmó. Y subrayó el llamado evangélico: “Denles ustedes mismos de comer”, como una invitación a hacerse cargo de las necesidades de los demás y del equilibrio ecológico que sostiene la vida.
Armonía y Justicia: claves de la ecología integral
Al reflexionar sobre las lecturas del día, especialmente Isaías 11 y el Salmo 71, el Obispo explicó que la paz mesiánica anunciada en la Escritura es también un modelo para las relaciones humanas y ambientales.
“Cuando Isaías dice que ‘el lobo morará con el cordero’, no elimina las diferencias, sino la agresión”, remarcó. Y agregó que una verdadera conversión implica sanar relaciones, eliminar abusos y promover el diálogo.
Acciones concretas para una Iglesia que da ejemplo
Mons. Pistilli pidió una conversión ecológica real, alejándose de discursos abstractos y apostando a transformaciones visibles dentro de la Iglesia. Entre las propuestas concretas mencionó:
1. Gestión responsable e impacto reducido
Instalación de paneles solares en parroquias, colegios y casas de retiro.
Sistemas de clasificación de residuos y compostaje.
Eliminación del plástico de un solo uso en grandes peregrinaciones.
Siembra de árboles para compensar la huella de carbono anual.
2. Movilidad sostenible
Promover caminatas y uso de bicicleta en trayectos cortos.
Apoyar iniciativas para mejorar el transporte público, incluidos trenes de cercanía y larga distancia.
Priorizar medios seguros y ecológicos para toda la población.
3. Arraigo rural y formación juvenil
Impulsar escuelas agrícolas y técnicas con enfoque sostenible.
Fomentar carreras vinculadas al cuidado del ambiente y energías limpias.
Valorar la agricultura familiar y promover políticas públicas que la fortalezcan.
“La riqueza de nuestro país no se mide solo en lo que produce, sino en la dignidad de cada vida y en el cuidado de todos”, enfatizó.
“La mejor economía es la del cuidado”
En su mensaje final, el Obispo pidió coherencia y valentía:
“No podemos ser como el pastorcito que gritaba ‘ahí viene el lobo’ sin ser honestos con lo que practicamos. Que la Iglesia en Paraguay sea un testimonio vivo de que la mejor economía es la del cuidado.”
Invocó finalmente la protección de la Virgen de Caacupé, “mujer humilde y sabia”, para que inspire al pueblo paraguayo a construir un futuro donde “el lobo conviva en paz con el cordero”, y donde “al dar de comer a nuestros hermanos, les ofrezcamos también un futuro digno en una Casa Común sana y restaurada”.
Oficina de Comunicación y Prensa
Conferencia Episcopal Paraguaya




