Caacupé, noviembre de 2025 — En una sentida y firme homilía pronunciada durante la jornada dedicada a los pueblos indígenas en la Novena de Caacupé, Mons. Miguel Fritz OMI denunció con contundencia las injusticias que siguen afectando a comunidades originarias en Paraguay. Ante miles de peregrinos, el obispo expresó su cercanía y preocupación por los constantes desalojos, la falta de acceso a tierras, las desigualdades históricas y la ausencia de políticas efectivas que garanticen los derechos indígenas.
El prelado inició destacando la importancia de “mantener una visión”, evocando la imagen profética de Isaías sobre una casa donde reinen paz y justicia. Sin embargo, contrastó ese ideal con la realidad actual: “Para muchos, tener una vivienda digna sigue siendo un sueño no realizado”, lamentó, señalando casos recientes de desalojos violentos contra comunidades campesinas e indígenas.
Denuncias sobre desalojos y deforestación en el Chaco
Mons. Fritz criticó duramente las prácticas que dejan a familias enteras sin hogar y sin tierras, y cuestionó la falta de acción cuando invasores se instalan en territorios indígenas. Asimismo, alertó sobre el impacto de la deforestación en el Chaco, donde —según afirmó— más de 286.000 hectáreas desaparecieron solo en el distrito de Mariscal Estigarribia en los últimos cinco años.
“El Bien Común no podemos soñarlo si destruimos la base de nuestra Casa Común”, expresó con firmeza.
El obispo también denunció irregularidades vinculadas a los créditos de carbono, asegurando que una “mafia” se apropia de fondos que deberían beneficiar a las comunidades indígenas. Cuestionó además la inacción de autoridades responsables de investigar estos hechos.
Crítica al sistema y llamado urgente a la justicia
Mons. Fritz subrayó que el Bien Común no puede alcanzarse mientras persistan la corrupción, el nepotismo, la discriminación y la falta de justicia. Recordó que la Constitución Nacional garantiza tierras para las familias indígenas, pero que la realidad dista mucho de ese mandato.
Enfatizó que instituciones como el INDI deben contar con los recursos necesarios para cumplir su misión y criticó la discriminación que sufren los indígenas incluso en espacios urbanos: “No son solo sin tierras, son sin calles… sin ningún lugar donde sean bien recibidos”.
Mensaje especial a los jóvenes indígenas
El obispo dedicó una parte importante de su homilía a los jóvenes indígenas, a quienes animó a valorar sus culturas, lenguas y tradiciones. Si bien celebró sus esfuerzos por acceder a estudios superiores y nuevas tecnologías, expresó preocupación por situaciones de tristeza, desesperanza, adicciones y suicidios que afectan a varios de ellos.
“Cada lengua es un tesoro”, afirmó, exhortándolos a conservar su identidad cultural, aprender de sus mayores y desarrollar nuevas expresiones artísticas desde sus raíces.
Construir la casa sobre la roca
Mons. Fritz concluyó recordando que el verdadero fundamento de toda comunidad es el Señor, y que solo desde la justicia, el respeto mutuo y el cuidado de la Casa Común será posible construir un país donde todas las familias, especialmente las más vulnerables, encuentren un lugar digno.
El mensaje cerró con un pedido a Tupãsy Caacupé para que acompañe y proteja a todo el pueblo paraguayo en este camino hacia un Bien Común auténtico.
Oficina de Comunicación y Prensa de la Conferencia Episcopal Paraguaya






